Madre fundadora

Hermanas de la Presentación
de la Virgen María, de Granada

Padre fundador

         La Congregación de Hermanas de la Presentación de la Virgen María, de Granada, fue fundada en Granada (España), el día 12 de Octubre de 1.880, por D. Maximiano Fernández del Rincón y Soto-Dávila, sacerdote de Jaén y por la M. Teresa de la Asunción Martínez y Galindo, monja clarisa del convento de San Antonio, de Baeza (Jaén) que imprimió en la Congregación el espíritu de contemplación, sencillez y pobreza.

         Maximiano y Teresa, atentos a las necesidades de su tiempo, quisieron formar y educar a la mujer del s. XIX, que estaba dejada y olvidada socialmente.

         Los rasgos fundamentales que nuestros Fundadores imprimieron en la Congregación fueron:

         Las Religiosas de la Presentación, movidas por el mismo Espíritu que inspiró a nuestros Fundadores, tratamos de seguir en una generosa entrega y disponibilidad a la Iglesia, optando por la evangelización de la cultura y transmisión de la fe, por una dedicación preferencial a los pobres y una particular atención a las familias y a los jóvenes. En nuestra misión tratamos de dar una formación integral que abarque la totalidad de la persona. En nuestras obras nos esforzamos por crear un ambiente de sencillez y acogida a todos, de abrir cauces para la valoración de la vida, de la conciencia moral, responsabilidad y compromiso concreto ante los problemas sociales; formamos para el reconocimiento de la dignidad humana, para una acción positiva a favor de la justicia, la paz, el pluralismo, la conciencia crítica frente a los medios de comunicación, en una educación para el diálogo y participación en la vida pública.

         Actualmente estamos presentes en seis países: España (desde el año 1.880), Venezuela (desde 1.952), Uruguay (desde 1.970), Argentina (desde 1.984), Colombia (desde 1.995) y México (desde 2006).

         Nuestra titular es la Virgen María en el Misterio de su Presentación. Al darnos esta imagen de la Virgen Niña pretendieron nuestros Fundadores que viviéramos nuestra entrega a Dios en actitud de constante PRESENTACIÓN al Señor, siempre DISPONIBLES a las necesidades de nuestros hermanos.