Esta historia es de un padre Australiano que realizaba año tras año el Ironman de Australia, y su mayor ilusión era competir al lado de su hijo dicha prueba, el cual -y por desgracia- nació con parálisis cerebral. El australiano nunca vio la situación de su hijo como obstáculo y entrenó muy fuerte -junto con su hijo- por varios años hasta que llegó la hora. El australiano de aproximadamente 60 años inscribirá a su hijo y a él mismo al Ironman de Australia. Esta es una prueba para gente grande... realmente gente con mentalidad ganadora, ejemplar, y con convicciones realmente fuertes. Terminar un Ironman es algo fuera de este mundo.
Para darles un parámetro. La prueba está compuesta de tres partes y comienza casi siempre al amanecer:
Los campeones del mundo lo hacen en 8 horas 15 minutos aproximadamente. Uno de los tantos que compitieron -mejicano- terminó el pasado fin de semana su primer Ironman de Australia con un tiempo de 12 horas 8 minutos, y terminó el evento. El australiano -de la historia- lo terminó en casi 17 horas, donde las autopistas, circuitos, etc. son cerrados para el tránsito de los lugareños y continuar la vida como cualquier otro día, pero en este caso, al ver la prueba y quién la estaba ejecutando, la dejaron cerrada hasta que la terminaran por completo, ¡hasta el punto que se hizo de noche! Lo más bonito y sorprendente de esta persona -y las que hacen este tipo de eventos- es que son personas más fuertes mentalmente que físicamente-. Logró terminarlo con su hijo, y realmente es motivante.
Quería compartir este gran regalo, porque realmente es un video fuerte, de mucho empuje.
Espero lo disfrutéis: es un ejemplo de vida, superación y deporte.