“No todo es enseñar, es preciso educar. Por la enseñanza se ilumina el entendimiento.
La educación forma, dirige el corazón y esa educación exige como base la religión y
una vida virtuosa.
Educarles como exijan los tiempos y las familias, pero siempre sobre la base firmísima de la fe
y la piedad sin las cuales todo es humo.”
Maximiano Fernández del Rincón
Fundador de las Hermanas de la Presentación
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