La Congregación
Hermanas de la Presentación
Fue fundada por D. Maximiano Fernández del Rincón y Soto-D ávila, sacerdote de Jaén (España), canónigo Lectoral de la catedral de Granada, quien contó con la colaboración de la M. Teresa de la Asunción Martínez y Galindo, monja clarisa del convento de San Antonio, de Baeza (Jaén). Ella imprimió en la Congregación el espíritu de contemplación, sencillez y pobreza, como fiel hija de Santa Clara.
Nuestro Fundador había nacido en Jaén, el 21 de Agosto de 1835 y murió en Guadix, el 24 de Julio de 1907, después de haber ejercido el episcopado durante 16 años, los tres primeros en Teruel y los últimos en la diócesis de Guadix-Baza. La M. Teresa vio la luz en Baeza el 22 de Enero de 1950 y falleció en Granada el 29 de Marzo de 1907.
D. Maximiano fue un hombre dotado de grandes cualidades humanas, de exquisita sensibilidad, clara inteligencia, de pluma ágil y amplia cultura, de trato sencillo y cercano, que actuó también como gran orador y predicador.
Nuestro Fundador había nacido en Jaén, el 21 de Agosto de 1835 y murió en Guadix, el 24 de Julio de 1907, después de haber ejercido el episcopado durante 16 años, los tres primeros en Teruel y los últimos en la diócesis de Guadix-Baza. La M. Teresa vio la luz en Baeza el 22 de Enero de 1950 y falleció en Granada el 29 de Marzo de 1907.
Notas a destacar en su vida, fueron: su infatigable celo apostólico enraizado en una profunda fe, que le impulsó a transmitirla y defenderla, con verdadero espíritu profético, tanto en su labor pastoral, como en sus intervenciones en el senado o el periódico que él fundó; su ardiente caridad para con todos, especialmente con los más necesitados, su entrañable y fiel amor a la Iglesia y su gran devoción a la Virgen.
Preocupado por la descristianización de su época y conocedor de la influencia de la madre en la educación cristiana de los hijos, fundó una Congregación dedicada a la Educación de la mujer, teniendo como meta evangelizar "todas las clases sociales".
La Religiosas de la Presentación, movidas por el mismo Espíritu que inspiró su obra, tratamos de seguir en una generosa entrega y disponibilidad a la Iglesia, optando por la evangelización de la cultura y transmisión de la fe, por una dedicación preferencial a los pobres y una particular atención a las familias y a los jóvenes. Todo, desde la actitud de disponibilidad de María, en su misterio de Presentación, que estuvo siempre atenta para oír y cumplir la voluntad de Dios con prontitud y alegría
En nuestra vida comunitaria, que es esencial para nosotras, tratamos de reflejar un intenso espíritu sobrenatural y de familia que sea expresión de la vida de María en su casa de Nazaret y en las relaciones con los demás. La vida de oración y disponibilidad en la Iglesia, el espíritu de sencillez y acogida, y una actitud alegre en toda circunstancia, manifiestan lo que nuestros Fundadores pensaron para nosotras.
Trabajamos en Colegios propios, en centros de la Iglesia y otros centros de enseñanza, en Escuelas de "Fe y Alegría" en Latinoamérica, en parroquias, Escuela de Formación de catequistas, centros de atención social y de marginación.
En nuestra misión tratamos de dar una formación integral que abarque la totalidad de la persona. En la estructura y vida de nuestras obras, nos esforzamos por crear un ambiente de sencillez y acogida a todos, de abrir cauces para la valoración de la vida, de la conciencia moral, responsabilidad y compromiso concreto ante los problemas sociales; formamos para el reconocimiento de la dignidad humana, para una acción positiva en favor de la justicia, la paz, el pluralismo, la conciencia crítica frente a los medios de comunicación, en una educación para el diálogo y participación en la vida pública. Con todo esto queremos responder a los deseos de D. Maximiano que así rezaba por sus religiosas "... Pido al Divino Verbo que os ilumine y os dé aptitudes en los diferentes ramos que abraza la educación de la mujer, para que sea provechosa y, ante todo, sólidamente cristiana".
Actualmente estamos presentes en cinco países: España (desde el año 1880), Venezuela (desde 1952), Uruguay (desde 1970), Argentina (desde 1984), Colombia (desde 1995). Tenemos 21 casas y existen dos Delegaciones dependientes del Gobierno General.




















